Nuestro emprendimiento surge como resultado del aprendizaje de toda una vida rodeada de tejidos. Los negocios de la familia estuvieron siempre relacionados con lo textil, los hilados y el tejido en particular. Yo (Virginia) me formé y crecí en medio de ese mundo… del que no siempre quise formar parte.
Pasaron los años y muchas cosas cambiaron en mí y en mi familia… hasta que un día decidí acompañar a mi mamá y sumarme a su fábrica de prendas tejidas (allá por el 2008 0 2009).
Originalmente, solo se trabajaba para otros: otras marcas, otros diseñadores a los que yo asesoraba (y asesoro) técnicamente. Pero en mi cabeza siempre dio vueltas una idea: "hay muchos recursos alrededor de la producción textil que se desaprovechan, hay muchas cosas que se pueden hacer mejor". Sentía que tenía una mirada sobre las prendas y objetos tejidos que no podía transmitir a través de los diseños de otros. Pero no imaginaba cómo realizar esas inquietudes… "yo no soy diseñadora" es una frase que me repetía una y otra vez.
Así que seguí por muchos años asesorando y produciendo los diseños de otras personas… hasta que un día me encontré también colaborando en el diseño de algunas marcas, para simplificarles el trabajo a diseñadores que muchas veces están sobrecargados y no tienen conocimientos específicos del tejido de punto.
Así, las fichas se fueron acomodando cada una en su lugar, hasta que no tuve más excusas. No soy diseñadora, pero con mi trabajo cotidiano pude aprender a desenvolverme bien en ese terreno, y tenía todo lo que necesitaba para concretar mis ideas.
Finalmente surge DEJAVU… un emprendimiento propio que nace de la panza de mi mamá… como yo.
Nuestro Equipo
En el equipo somos 3 los que venimos desde antes de ser DEJAVU: Mi mamá (Liliana), el corazón de todo esto. Mi primo (Leandro), mano derecha e izquierda, enamorado de nuestras mantas. Las elige para programarlas y les imprime ese sello de experiencia y calidad inigualable. El hombre que lo resuelve todo. En él descansa mi neurosis. Y yo… Que sueño cada producto y aprendo a crear a partir de lo que tenemos. También está el equipo que, con su trabajo y gran dedicación, hacen que todo sea posible: Luis, nuestro programador ESTRELLA (¡él ve la MATRIX!), jefe de tejido y, por sobre todas las cosas, una araña reencarnada en hombre.
El resto del equipo está formado por tejedores, quienes lavan, planchan y hacen el control de calidad y embalaje de cada compra. En el proceso de armado de prendas están Stella y Griselda. Ellas hacen gran parte del trabajo artesanal que implica armar una prenda (y sí que es verdaderamente artesanal).
Y por último... en las redes tengo a 2 mujeres que lo dan todo en la parte que menos me sale (el marketing digital): Sol y Azul se ocupan de que ustedes se enteren de todo lo que tenemos para ofrecer, cranean toda la movida de redes, y logran mostrar la esencia de lo que hacemos. Ellas hacen que nos descubran, nos conozcan y se animen a comprar nuestros productos.
Por Qué Seguimos?
En estos últimos años, todo viene siendo muy cuesta arriba... pero acá seguimos, aprendiendo, cambiando, soñando y apostando. Porque amamos lo que hacemos, porque sabemos que nuestro trabajo es hermoso y valioso. Y lo hacemos con verdadero compromiso y coherencia. Siendo fieles a nuestro manifiesto y a lo que queremos ofrecer: prendas tejidas de calidad, amigables con el medio ambiente, que acompañen por años a quien las elija para vestir y salir al mundo.